¡No se resigne!

Es importante remarcar que en Barañano Baja Visión no recuperamos su visión, que es tarea Oftalmológica, si no potenciamos la visión remanente. De esta manera, y contando con el entrenamiento y las ayudas adecuadas, el 90% de nuestros pacientes ha sacado un mayor partido a su visión y realizan las actividades que más les gustan: ver la cara de las personas, pasear, leer, escribir, coser, ver la TV, ir al teatro, etc. incluso en casos en los que su agudeza visual es inferior al 10%.
Más de 20.000 pacientes en 35 años
El altísimo porcentaje de rehabilitaciones conseguidas no hace otra, sino demostrar la eficacia de un protocolo de actuación perfeccionado a lo largo de este periodo. Además, Barañano Baja Visión dispone de ayudas técnicas para la Baja Visión de todo tipo, y adecuados a todas las patologías causantes de Baja Visión.
Si usted o un familiar padecen Baja Visión, le invitamos a visitarnos sin compromiso para que pueda descubrir todo lo que podemos hacer por su visión.
¿Qué actividades se pueden hacer con Baja Visión?
Nuestro objetivo no es «venderle una lupa», sino ofrecerle una rehabilitación visual completa, de manera que usted alcance los fines para los que ha venido a visitarnos.
Casos Reales
M. siempre disfrutó de la vida gracias a sus múltiples intereses e inquietudes culturales. Ahora pone empeño en utilizar ayudas técnicas para no detener sus actividades.
A M. le hubiera gustado ser cirujano, pero a su generación le tocó vivir tiempos difíciles. La situación social y económica no ofrecía demasiadas oportunidades a las mujeres y además la dura posguerra frustró los planes de futuro de muchos jóvenes. No pudo estudiar la carrera de medicina, pero sí llegó a ser una excelente ATS con una destacada trayectoria profesional en la Seguridad Social.
Antes de los 40 años empezó a padecer glaucoma en el ojo derecho, lo que le supuso limitaciones importantes. A los 52 años pidió una excedencia laboral a causa de su baja visión. La cosa se complicó con una degeneración macular. Un duro revés para una persona independiente y con inquietudes artísticas y culturales. Sin embargo, lejos de desanimarse, M. encara la vida con un optimismo y un entusiasmo contagiosos.
A sus 86 años, M. comparte casa con su prima y ha realizado grandes progresos gracias a la rehabilitación y a las ayudas técnicas que utiliza, entre ellas, telescopios montados en gafas, gafas de cerca y filtros para el exterior. “leo mucho, estoy leyendo hasta dos páginas diarias. Pongo mucho empeño, supongo que me adaptaré bien”.
M. nos habla de sus aficiones, “la cocina, la cerámica y la jardinería, disfruto mucho de mis plantas y tengo un gran jardín con árboles frutales, rosales y hortensias. También paso buenos ratos en la cocina. Entre otras cosas, hago mermeladas y repostería con las frutas de mi jardín. Me gusta regalar postres y mermelada a mis amigos y vecinos”.
M. es una mujer de su tiempo, interesada por todo cuanto le rodea, “escucho mucho la radio y me interesan todo tipo de temas, desde la política a los deportes y la Bolsa. Estoy muy al tanto de la actualidad y sigo con interés todos los acontecimientos que ocurren en el mundo y en mi ciudad”.
Los viajes son otra de sus pasiones. M. ha recorrido Marruecos, Grecia, Israel, Alemania e Italia entre otros países. Recuerda con entusiasmo todas las ciudades y monumentos que ha visitado, aunque siente debilidad por su experiencia italiana: “me gustaría volver a Florencia, Pisa, Venecia, la Toscana, y disfrutar de nuevo de todo el arte que hay en estas ciudades”. Gracias a las ayudas técnicas que utiliza, podrá recrearse de nuevo en las pinturas renacentistas que tanto le cautivaron en su primera visita. M. es también asidua de museos en Madrid, y siempre que puede, se acerca al museo del Prado para disfrutar de su pintor favorito, Velázquez. Sus muchas actividades le dejan tiempo también para deleitarse con la música de Beethoven y Wagner, sus clásicos preferidos